1. El salario
Definitivamente un sistema efectivo de motivar a la gente es mejorarla económicamente mediante mayores sueldos y prestaciones, pues lo que mueve a casi todos es el deseo de mejorar en este aspecto. Sin embargo, una mejoría en la retribución por el mismo trabajo que se desempeñe, debe ir aparejada de una mejor actitud, un mejor ritmo de trabajo, mayor eficiencia, etcétera. Esto debe ser muy claro para el trabajador.
2. Incentivos, premios y otros estímulos
La realización de un trabajo de calidad debe tener un reconocimiento por parte del empresario. Este puede expresarse a través de diferentes estímulos. Para que tengan éxito, éstos deben ser bien estudiados y administrados. A mayores esfuerzos por mejorar la productividad y reducir los costos o mejorar la calidad, debe haber incentivos que produzcan satisfacción y sean motivo de orgullo para el trabajador.
3. Posición de la empresa
Un empresario moderno debe pensar en que su personal clave participe en la empresa como socio y le ayude a hacer crecer su patrimonio. Si esto no fuera posible, cuando menos debe procurar que el trabajador se sienta estable y seguro en el trabajo. Ocupar posiciones que merezcan el reconocimiento de la autoridad es una fuente importante de motivación.
4. La capacitación
Todo tipo de actividades que contribuyan a la superación del individuo que le ayuden a perfeccionar su desempeño, como los cursos, seminarios, talleres, pláticas, etcétera, constituyen un importante motivador para las personas verdaderamente interesadas en progresar. Asistir a este tipo de actividades contribuye a que el trabajador conozca nuevas técnicas y procedimientos y esté mejor calificado en su que hacer u oficio. Sin embargo, es necesario reconocer que ninguna de estas actividades cambia la esencia del individuo, ni puede sustituir una mala selección de personal o subsanar una incorrecta organización.
5. Interés por el trabajo en sí mismo
Cuando existe afinidad entre la persona y el cargo que desempeña, además de oportunidad de perfeccionarse en su oficio, el trabajo se convierten un reto interesante que estimula al trabajador a desarrollar su potencial creativo.
En este sentido, la selección de personal al procurar conseguir a las personas idóneas para cada puesto, contribuye a que el trabajo sea por sí mismo una fuente de motivación.
6. Las relaciones humanas y la comunicación
Para propiciar un buen ambiente de trabajo y motivar a sus subordina dos, el trato afable y la comunicación clara son importantes. Esto puede sonar fácil y obvio, pero con frecuencia es complicado y no se da. Por el contrario, es frecuente que en el interior de la empresa existan tensiones y recelos entre los trabajadores y no se logre un ambiente de respeto mutuo y compañerismo